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Lo esencial

  • El coste hora máquina es lo que te cuesta tener una máquina trabajando una hora: máquina, persona y estructura repartidas entre horas productivas.
  • Divide siempre entre horas productivas reales, no entre las del calendario: es el error que más margen se come.
  • Primero el coste, después el margen: el material, la herramienta específica y los tratamientos externos se suman aparte en cada presupuesto.

Qué entra en el coste hora máquina

Si presupuestas con la tarifa que oyes que cobra otro taller, cualquier precio es una apuesta. El coste hora máquina es la cifra que te dice cuánto cuesta, para ti, tener esa máquina trabajando una hora. A partir de ahí puedes decidir cuánto margen quieres y cuándo un trabajo no compensa. Nosotros lo planteamos con tres bloques.

Costes de la máquina

  • Amortización: el precio de la máquina entre los años que vas a usarla.
  • Financiación y seguro: intereses, seguro y cualquier cuota asociada.
  • Mantenimiento: revisiones, recambios y las averías que ya sabes que llegarán.
  • Energía: electricidad, aire comprimido y refrigeración de ese equipo.
  • Consumibles generales: refrigerante, aceites, trapos y herramienta de uso común que no se carga a un trabajo concreto.

Costes de la persona

El coste de la persona que maneja la máquina no es su sueldo neto: es el coste total para la empresa (salario bruto, Seguridad Social, formación y prevención). Si un operario atiende dos máquinas, reparte su coste entre ambas con un criterio que puedas explicar.

Costes de estructura

Alquiler o parte de la nave, suministros comunes, oficina, gestoría, seguros generales, software y quien prepara ofertas o factura. No pertenecen a una máquina concreta, pero alguien tiene que pagarlos: se reparten entre las máquinas con un criterio estable (por ejemplo, por horas previstas o por superficie ocupada).

Lo que no va en la hora máquina y se suma en cada presupuesto: el material, la herramienta específica del trabajo, los tratamientos externos (anodizado, temple, galvanizado) y el transporte. Mezclarlos en la hora es la forma más rápida de que tus precios dejen de ser comparables entre trabajos.

Horas productivas reales: el divisor que casi todos hacen mal

Una máquina tiene 8 horas por turno en el calendario, pero no corta 8 horas. Hay mantenimiento, preparaciones, esperas por material o por programa, verificaciones de la primera pieza y días sin carga de trabajo. Si divides los costes entre las horas de calendario, tu hora sale más barata de lo que es y cada pedido pierde dinero sin que lo veas.

La regla es sencilla: los costes anuales se dividen entre las horas en las que la máquina genera ingresos. Esas horas las puedes sacar de los partes de trabajo o de un contador de la máquina; si no tienes datos, empieza con una estimación honesta y corrígela cada trimestre.

Concepto (ejemplo ficticio) Horas al año
Horas de calendario (220 días × 8 h) 1.760
Mantenimiento y averías -80
Preparaciones y cambios de serie -260
Esperas (material, programa, primera pieza, falta de carga) -400
Horas productivas reales 1.020 (58 %)

Para medir las horas productivas basta con registrar, en cada trabajo, la hora de inicio y fin de la preparación y del mecanizado, y los motivos de las paradas largas. Con un par de meses de partes ya tienes una media fiable; no hace falta un sistema complejo para empezar.

Estas cifras son inventadas para el ejemplo y no representan a ningún taller. Lo importante es la diferencia: con 1.020 horas la hora sale mucho más cara que con 1.760, y la primera es la que refleja tu realidad.

Ejemplo ficticio paso a paso: Mecanizados Ejemplo S.L.

Ejemplo ficticio: Mecanizados Ejemplo S.L. tiene un centro de mecanizado con un operario dedicado. Todas las cifras son inventadas y sirven solo para ilustrar el método.

Paso 1: costes anuales de esa máquina

Concepto Importe anual
Amortización (180.000 € entre 10 años) 18.000 €
Financiación y seguro 3.000 €
Mantenimiento 4.500 €
Energía 6.000 €
Espacio y suministros asignados 9.000 €
Consumibles generales 7.500 €
Operario (coste total para la empresa) 34.000 €
Gastos generales repartidos 12.000 €
Total 94.000 €

Paso 2: dividir entre horas productivas

94.000 € entre 1.020 horas productivas dan 92,16 € por hora máquina. Si hubiera dividido entre las 1.760 horas del calendario, saldrían 53,41 €: una diferencia de casi 39 € por hora que el taller dejaría de cobrar en cada hora vendida.

Y aquí está la palanca real. Si Mecanizados Ejemplo S.L. consiguiera subir la ocupación del 58 % al 70 % (1.232 horas productivas) sin gastar más, la hora bajaría a 76,30 €. Por eso el coste hora máquina no es solo una tarifa: es un indicador. Cada hora que recuperas de preparaciones y esperas vale más que cualquier descuento que puedas hacer en una compra.

Paso 3: presupuestar un trabajo

Pedido ficticio: un lote de 50 soportes de aluminio. La preparación lleva 3 horas y cada pieza, 12 minutos de ciclo (50 × 12 min = 10 horas). Son 13 horas de máquina.

Partida Cálculo Importe
Horas de máquina 13 h × 92,16 € 1.198,04 €
Material 50 × 4,80 € 240,00 €
Herramienta específica del trabajo fresa y plaquitas 85,00 €
Tratamiento externo (anodizado) 50 × 1,10 € 55,00 €
Embalaje y envío estimado 25,00 €
Coste total del trabajo 1.603,04 €

Con un margen del 20 % sobre el coste, el precio sería 1.923,65 € (38,47 € por pieza). Con un margen del 20 % sobre el precio de venta, serían 2.003,80 € (40,08 € por pieza). No es lo mismo, y conviene elegir una de las dos fórmulas y usarla siempre.

Errores frecuentes al calcular y presupuestar

  • Dividir entre horas de calendario. Es el principal: la hora sale barata y todos los trabajos pierden margen.
  • Olvidar la preparación. En series cortas, las horas de preparación pesan más que el ciclo. Se presupuestan aparte o se reparten entre las piezas del lote.
  • Usar una hora única para todas las máquinas. Un torno básico y un centro de cinco ejes no cuestan lo mismo por hora; una tarifa media subvenciona a una con dinero de la otra.
  • Meter el material dentro de la hora. Al cambiar el precio de la aleación, tu tarifa deja de valer.
  • Calcular una vez y no volver a mirarlo. Los costes de energía, personal y mantenimiento cambian; revisa el cálculo al menos una vez al año.
  • Confundir margen sobre coste y margen sobre venta. La diferencia, como ves en el ejemplo, son cientos de euros en un solo pedido.
  • Dejar fuera el trabajo de oficina. Preparar la oferta, revisar el plano, pedir material y hacer seguimiento también cuestan horas; si no van en la estructura, las regalas.
  • Comparar solo con la hora de otros talleres. No sabes qué costes ni qué ocupación tienen.

Del cálculo al presupuesto

Con el coste hora máquina calculado, el presupuesto pasa a ser una suma ordenada: horas de máquina más material, herramienta, tratamientos y transporte, y encima tu margen. Para que sea repetible, necesitas tres cosas: la tarifa por máquina, los tiempos de ciclo reales de trabajos parecidos y un criterio fijo de margen.

El precio hora de mecanizado de mercado. No damos una cifra de referencia porque depende de la máquina, del material, de la zona y de la serie. Úsala solo como contraste: si tu coste calculado está por encima de lo que paga el mercado, la decisión no es bajar el precio a ciegas, sino mirar cuánto sube tu hora productiva si mejoras la ocupación, reduces preparaciones o dejas de aceptar trabajos que no encajan en esa máquina.

Para dejarlo funcionando sin complicarte, haz tres cosas esta semana: calcula la hora de tu máquina más cargada con los datos del último año, apunta durante un mes los tiempos reales de cada pedido y fija una fórmula de margen que uses en todas las ofertas. Con eso, el siguiente presupuesto ya sale de un cálculo y no de una intuición.

Una vez que tienes el método, el trabajo está en mantenerlo: guardar los tiempos reales de cada pedido, compararlos con lo presupuestado y corregir la tarifa. Es repetitivo y se hace mejor con una herramienta que con una hoja de cálculo a la que nadie vuelve. Por eso, en el programa de gestión para la industria que desarrollamos, incluimos una calculadora de costes que calcula lo que te cuesta cada trabajo o servicio para que le pongas tu margen; sirve para mecanizado y también para otros oficios industriales. Si quieres ver en qué tipos de taller y empresa trabajamos, lo explicamos en la página de soluciones para la industria. Y si quieres medir qué ahorra cada mejora que introduzcas, tienes una guía sobre cómo medir el retorno de un proyecto.

Siguiente paso

Puedes probar la calculadora de costes en la página del programa de gestión o reservar un diagnóstico gratuito y revisamos contigo cómo calcular tu hora máquina con tus propios datos.

¿Tienes un taller o una planta con un caso parecido?

Trabajamos con talleres y empresas industriales de toda España. Cuéntanos qué os quita más tiempo y te decimos, sin compromiso, qué se puede automatizar y cómo encaja con vuestro programa de gestión.

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